Viernes - SOLO COMPARTA LO QUE SABE


SOLO COMPARTA LO QUE SABE

Denise Linton

Escritura de Hoy: “Esto es bueno y agradable a Dios nuestro Salvador, pues él quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad”. 1 Timoteo 2:3-4, NVI

Tema: Dios quiere llegar a todos con Su amor, así que comparta lo que tiene.

PROTEGIENDO MI INVITACIÓN

Las invitaciones significan mucho en nuestra sociedad, ya seas joven o mayor. Hay algo en ser invitado, incluso a una pequeña actividad, que lo hace sentir especial y aceptado. A veces es difícil compartir una invitación. Tal vez sea porque queremos mantener el sentimiento especial para nosotros, o porque es incómodo, o tal vez vemos que agregar a alguien más es una interrupción o una intrusión.

COMPARTIENDO MI INVITACIÓN 

Andrés fue uno de los primeros en conocer a Jesús y seguirlo. Recibió una invitación especial, y podría haberse dejado llevarse fácilmente por la emoción y no pensar en nadie más. Pero Andrés fue a su hermano Simón y lo invitó a venir a encontrarse con Jesús y compartir esta relación especial. Después, a Simón Jesús le dio un nuevo nombre, "Pedro" y se convirtió en uno de los mejores amigos de Jesús. Pedro también se convirtió en la piedra angular de la nueva iglesia. ¿Qué hubiera pasado si Andrés se hubiera guardado la invitación para sí mismo y no hubiera interrumpido su tiempo con Jesús para ir a invitar a su hermano?

TENGO PLANES

Me habían invitado a almorzar con unos amigos especiales. Esta invitación fue muy importante para mí porque nuestro tiempo juntos había sido escaso y esporádico últimamente. Mientras intentaba salir de mi trabajo para reunirme con mis amigos, un hombre de 20 años preguntaba cómo llegar al aeropuerto de Charlotte por las carreteras secundarias, porque caminaba y pedía transportación gratis. Yo estaba muy molesta, ya que no había una manera fácil de explicar la ruta y estaba interrumpiendo mi invitación a almorzar. Le dije que no tenía tiempo para explicarme en ese momento y salí de mi tienda para irme.

VEN A COMER

Pero claramente escuché a Dios decirme que volviera a entrar e invitara al joven a almorzar. No estaba muy emocionada de escuchar a Dios decirme esto porque, si soy honesta, realmente no quería compartir mi invitación. Pero hice lo que Dios me dijo y le expliqué al joven, llamado Walden, que, si le gustaría ir a almorzar con mis amigos y conmigo, entonces me tomaría el tiempo para averiguar cómo llevarlo al aeropuerto en Charlotte. 

Durante nuestra conversación en el almuerzo, rápidamente se hizo evidente que Walden no era creyente y estaba huyendo de algo en su vida. Después del almuerzo, como prometí, le dije a Walden que lo llevaría al aeropuerto. Antes de partir, uno de mis amigos le preguntó a Walden si podía darle una Biblia. Mi amigo explicó que la única Biblia que tenía con él era su primera Biblia, con muchas notas especiales escritas en ella. Durante el viaje de 45 minutos hasta el aeropuerto, Walden sostuvo la Biblia como si fuera el regalo más preciado que jamás le habían dado. Hojeando las páginas y leyendo algunas de las notas escritas en los márgenes, comentó varias veces: "¿Por qué ese tipo me daría su primera Biblia?" Empezó a hacer preguntas sobre dónde empezar a leer y cómo entender la Biblia. Me dijo que estaba emocionado de aprender más acerca de Dios.

VALIO LA PENA LA INCONVENIENCIA

Dejé a Walden en el aeropuerto y probablemente nunca lo volveré a ver en esta vida. Pero la forma en que Dios lo perseguía y obraba en su corazón me da el consuelo de que veré a Walden en la eternidad. Estoy agradecida de que Dios me haya impulsado a compartir mi invitación, porque esa fue una de las mejores conversaciones que había tenido en mucho tiempo.

Hagalo Algo Personal: ¿Qué invitaciones puede usted compartir con otros? ¿Está Dios tratando de interrumpir sus invitaciones para poder para alcanzar a otros por medio de usted?

Ore: Amado Dios Padre, Tú creaste todo lo que puedo percibir y, sin embargo, te preocupas incluso por los detalles de mi vida y hasta los planes para el almuerzo. Gracias por invitarme a tener una relación Contigo. A diferencia de mí, nunca dudas en compartir una invitación o invitarme. Gracias por ser el ejemplo y por recordarme ser más inclusivo. Ayúdame mientras hago eso esta semana. Por favor, muéstrame las oportunidades que tienes para mí y ayúdame a responder con gracia para llegar a Tus hijos con Tu amor. En Tu Nombre oro. Amén.

Leer: Juan 1:35-42, 9:1-25

Versículo de Memorizar de la Semana:  “Porque todo el que invoque el nombre del Señor será salvo. Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique?” Romanos 10:13-14, RVC