Viernes - REVERANCE


REVERANCE  

J.D. Ketterman

Escritura de Hoy: “Así que nosotros, que hemos recibido un reino inconmovible, debemos ser agradecidos y, con esa misma gratitud, servir a Dios y agradarle con temor y reverencia. Porque nuestro Dios es un fuego que todo lo consume.” Hebreos 12: 28-29 RVC

Tema: Ofrezcamos una adoración reverente y aceptable a nuestro Dios todopoderoso.

INSTRUYE BIEN A TUS HIJOS

Mi abuelo era cantor de la Iglesia Ortodoxa Rumana. La mayoría de los Domingos, incluso de pequeño, me dejaba sentarme a su lado en el pequeño banco junto al altar. Estaba rodeado de íconos, pinturas y vitrales de Jesús, la Virgen María, los Apóstoles y los santos. Estos representaban su historia de triunfos y sacrificios supremos. Muchos tenían detalles gráficos. Allí estaba el Ojo que todo lo ve sobre el altar, que me vigilaba... siempre. Todo esto era intimidante para un niño, pero siempre me sentía seguro junto a mi abuelo.

Él me explicó con dulzura su significado y el bien que traían consigo. Que siempre estaba bajo la protección de Jesús. Porque “El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi salvador; mi Dios es mi roca, en quien encuentro protección. Él es mi escudo, el poder que me salva y mi lugar seguro.” (Salmo 18:2, NVI). Me sostuvo y me enseñó a leer y recitar el Padrenuestro de un bordado en la pared. Me enseñó que cada palabra tenía un espíritu poderoso, sagrado y significativo que debía tomar en serio; que el espíritu y la verdad de la adoración residen en esa oración que Jesús nos enseñó a todos a declarar y afirmar.

ADORACIÓN REVERENTE Y ACEPTABLE

Los hermosos edificios, el arte religioso y los vitrales pueden ayudarnos a centrar nuestra atención en la gloria de Dios. Pero la verdadera Iglesia está formada por sus seguidores, no por ladrillos ni cemento. La adoración se trata de que nuestro corazón y espíritu hagan lo que agrada a Dios, reconociendo que todo lo que tenemos es suyo. Todo lo que tenemos nos ha sido dado por amor. Por Su misericordia, podemos obtener redención. Por esto, Él merece nuestra adoración y alabanza.

ENTRANDO EN EL ESPÍRITU DE ADORACIÓN

Pero para entrar en Su presencia, también debemos tratar con nuestro pecado: reconocerlo, pedir Su perdón y suplicar Su ayuda. El Espíritu Santo nos despierta a cualquier pecado no resuelto en nuestra vida y nos hace ver que no podemos vencerlo sin Su guía. Sabemos cuándo estamos agradando a Dios. Y lo único que Él nos pide cuando lo adoramos es que traigamos algo de valor que le agrade, algo digno de Su altar: a nosotros mismos. “ Pues todas las cosas provienen de él y existen por su poder y son para su gloria. ¡A él sea toda la gloria por siempre! Amén.” (Romanos 11:36). Somos llamados a ser sacrificios vivos para Dios.

Hazlo Algo Personal: La Biblia nos enseña a temer lo que Él puede hacer, pero amar lo que Él hace. Por esto, Él debe ser alabado continua y deliberadamente en toda circunstancia. Él es Dios, el creador de todas las cosas, y ha puesto la eternidad en nuestros corazones. Por esto, aprendemos a estar eternamente agradecidos.

Ore: Dios Padre, guarda en mi corazón la visión de quién eres y lo que puedes hacer. Quita todo lo que no sea Tú. Con Tu Espíritu en mi corazón, puedo cumplir Tu plan para mí y te traerá gloria. Eres digno de lo mejor de mí. Te agradezco que me hayas dado todo lo que necesito, el mayor regalo de la eternidad a través de Tu Hijo, Jesucristo, a quien declaramos nuestro Señor y Salvador. Es en Su nombre que oro. Amén.

Leer: Juan 4:24; Romanos 11:33-36; Salmo 103:1-5; 2 Corintios 3:16-18

Versículo de Memorizar de la Semana: “¡Vengan, y rindámosle adoración!

¡Arrodillémonos delante del Señor, nuestro Creador!” Salmo 95:6, RVC