Viernes - HASTA EL FIN DE LOS TIEMPOS


HASTA EL FIN DE LOS TIEMPOS 

Richard Harris

Escritura de Hoy: “…enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.” Mateo 28:20 NVI

Tema: El llamado a seguir aprendiendo, celebrando en la presencia de Dios y compartiéndolo con los demás continúa indefinidamente.

ÉL ESTÁ SIEMPRE CON NOSOTROS

Jesús les dijo a Sus discípulos que Él está “siempre con nosotros, hasta el fin de los tiempos”, y esa promesa se ha mantenido firme durante los últimos dos mil años, a medida que nuevos discípulos creen y comienzan a seguir a nuestro Salvador. Su promesa de estar siempre con nosotros es válida, incluso en este mundo en constante cambio. A medida que crecemos en nuestro caminar para estrechar nuestra relación personal con Él, aprendemos lo que Jesús ordena y tenemos la oportunidad de compartirlo con otros, en todos los ámbitos de la vida.

NO LO ALEJES

Un pastor conoce a sus ovejas. La confianza se desarrolla cuando las ovejas también conocen a su pastor. Dios nos conoce. Como sus ovejas, ¿qué tan bien lo conocemos nosotros a Él? A medida que llegamos a conocerlo, ¿cómo demostramos nuestro compromiso con Él? Demostrar nuestro compromiso puede ser una señal externa de nuestro conocimiento y amor internos. El bautismo demuestra esto: es uno de nuestros primeros pasos de obediencia. Así comenzamos nuestro viaje por la vida con Jesús; es nuestra entrada al discipulado. Conocer verdaderamente a Jesús como nuestro Señor y Salvador nos confirma que Él es infinitamente sabio y digno de confianza.

Como Sus ovejas, aprendemos a vivir como Él vivió, apegándonos a Su Palabra. La verdad nos hará libres (paráfrasis de Juan 8:31-32). No lo alejes limitándote a saber *acerca* de Él como sabrías de un buen hombre o maestro, sino conócelo como Tu Salvador. Confiesa tu necesidad de Él. Vuélvete a Él y aprende de Él. Puedes ayudar a otros compartiendo este viaje de discipulado y compromiso con nuestro Pastor.

AMA COMO ÉL

Cuando Jesús ordenó a Sus discípulos: “ámense unos a otros. Tal como yo los he amado, ustedes deben amarse unos a otros.” (Juan 13:34b, NTV), estaba tratando el amor como un verbo: un acto de servicio, más que como un simple sentimiento. Mira las cosas y a las personas tal como Jesús las miraba. Ama como Él amó. Da fruto como Él. Camina al paso del Espíritu. Yo pinto versículos bíblicos en piedras para compartirlos con otros. Uno de mis favoritos es la referencia de Gálatas al Fruto del Espíritu: gozo, amor, paz, fidelidad, bondad, paciencia, benignidad, mansedumbre y dominio propio (5:22-23). “Si vivimos por el Espíritu, caminemos también al paso del Espíritu” (5:25).

Este fruto espiritual es una gran parte de mi caminar con Él, a medida que aprendo a ser un verdadero discípulo en servicio y amor, tal como Él. Esto sucede, quizás no de manera instantánea, sino a lo largo de toda una vida. Con lo que he recibido a través de mi Pastor y mi Amigo, puedo utilizar el Fruto del Espíritu como una excelente manera de comenzar a compartirlo con los demás.

Nunca dejes pasar esas oportunidades para que las personas se acerquen y decidan unirse a ti en el seguimiento de Cristo. Podemos crecer en nuestra relación con Dios y seguir muriendo a nosotros mismos. Ayudar a guiar a otros hacia Jesús es un acto de obediencia a Su mandato. Eso es crecimiento... tanto para nosotros como para aquellos a quienes impactamos.

Hazlo Algo Personal: Debes comenzar en algún lugar. Existen muchos puntos de partida para vivir y seguirle. Busca una relación personal e íntima con Él. Elige vivir como Cristo, en lugar de vivir según los criterios del mundo. Será el momento decisivo que te conducirá a una vida entera de dar fruto. No estás solo en este viaje. Como Jesús nos dijo en la Escritura de hoy: Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.” Ama a los demás tal como Jesús amó.

Ore: Gracias, Señor, por guiar y proveer en mi camino. Tus palabras son sumamente sabias y me orientan en todo lo que hago. Confieso, Señor Dios, que a veces puedo desviarme de ese camino y fallarte. Mi propósito en este viaje terrenal es seguir aprendiendo, celebrar Tu presencia y compartirte con los demás. Gracias por cada oportunidad. Por favor, ayuda a que mi voluntad y mis deseos se alineen con los Tuyos, mientras celebro Tu presencia en todo lo que realizo. Todo esto lo pido, lo alabo y lo oro en el nombre de Tu Hijo —mi Salvador—, Jesucristo. Amén.

Leer: Juan 13:34-35, Jeremías 31:33, Gálatas 5:13-18, 22-26

Versículo de Memorizar de la Semana: “Jesús contestó: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”. Este es el primer mandamiento y el más importante. Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.’” Mateo 22:37-39, NTV