Viernes - EL JUEGO LARGO


EL JUEGO LARGO

Daphne Powell

Escritura de Hoy: “El que planta y el que riega trabajan en conjunto con el mismo propósito. Y cada uno será recompensado por su propio arduo trabajo”. 1 Corintios 3:8, NLT
Tema: Invierta su tesoro sin preocuparse por lo que hacen los demás.

SIEMBRE

Un verano, mientras estábamos de vacaciones en Florida, salíamos de nuestra habitación de hotel cuando vimos a una familia tratando de entrar en la suya. Los escuchamos decir que su llave no funcionaba. Salimos a almorzar y cuando regresamos, todavía estaban afuera. Aunque entramos, pero después de unos minutos, dije: "Necesito ver qué puedo hacer". Los invite a pasar para salir del calor, los deje usar el baño, comimos almuerzo [sí, fue una larga espera] pero finalmente entraron en sus habitaciones.

El resto de esa semana, nos cruzamos, sonreímos y dijimos: "¿Cómo están?" En nuestro último día, había una tarjeta en nuestra puerta. La familia escribió palabras tan amables, diciendo: “Solo pensar en su amabilidad me hace sonreír”. La guardo como un recordatorio porque todos los días, debemos desafiarnos a nosotros mismos para traer una sonrisa a otra persona a través de nuestra amabilidad. No siempre tenemos que gritar: "¡Soy un seguidor de Jesús!" A veces, podemos demostrar que somos seguidores de Jesús a través de nuestras vidas y acciones. Me encanta sembrar semillas y cuidar a los demás.

RIEGANDO

He servido en la comunidad por más de siete años. Puedo conocer gente, aprender sus nombres y conocer sus historias. En la comunidad donde sirvo, saben que soy un seguidor de Jesús. Muchas veces me he encontrado orando con ellos, compartiendo la comunión, consolándolos y escuchando sus dificultades. Algunos de los niños aún no conocen a Jesús, por lo que es importante plantar semillas. Algunos de ellos lo conocen y están tratando de navegar su caminar con Él. A medida que crecen y se mudan, a veces me pregunto cómo les ira. Pero en tantas ocasiones, cuando voy de compras o salgo a comer, me encuentro con ellos ahora adolescentes/jóvenes adultos; ellos me reconocen, y yo los reconozco. Compartimos una sonrisa, una pequeña conversación y un abrazo.

Hagalo Algo Personal: Es domingo por la mañana, el reloj marca las 8:00 a.m. y yo grito “¡Iglesia! Es hora de levantarse, prepararse”. Todos se mueven lentamente, se tapan la cabeza con sábanas y dicen: “¡Otros 30 minutos, por favor!”. ¿Me presento a la iglesia sola? Si. Necesito mostrarles a mis hijos adolescentes la importancia de reunirse con los creyentes, el significado de la adoración y el amor que tengo por la iglesia y el compañerismo.

Ore: Amado Señor Dios, continúa llenando nuestras copas para que podamos servir a los demás. Ayúdanos a encontrar alegría en dar a los demás. En el Nombre de Jesús, Amén.

Leer: Marcos 9:41; Filemón 4:6

Versículo de Memorizar de la Semana: “¡Miren! ‘Yo pongo en Sión la principal piedra angular, escogida y preciosa; y el que crea en ella no será avergonzado’”. 1 Pedro 2:6, RVC