DEL MAL AL BIEN
Susan Murray
Escritura de Hoy: “‘Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios cambió todo para bien, para hacer lo que hoy vemos, que es darle vida a mucha gente. Así que no tengan miedo. Yo les daré de comer a ustedes y a sus hijos.” Y los consoló, pues les habló con mucho cariño.” Genesis 50:20-21, RVC
Tema: Cuando Dios convierte sus sueños en realidad, nunca olvide que hay más por venir.
MALAS PALABRAS PARA BIEN
Hace varios años, alguien se quejó de mí con mi jefe. Los hechos de la queja eran válidos y no lo negué. Sin embargo, la actitud y el tono del que se quejó fueron duros. Mi jefe se reunió conmigo y sus palabras no fueron amables. Me sentí horrible. Cuando salí de la oficina, lloré, sintiendo más pena por mí misma que remordimiento porque mi error había causado incomodidad y problemas a otra persona. Me vino a la mente Génesis 50:20: Lo que ellos hicieron por mal, Dios lo cambio todo para bien (¡mi paráfrasis!). La queja no la hizo para ayudarme a hacerlo mejor sino para derribarme. Eso fue malo, pero Dios lo cambio para mi bien.
Como soy una persona complaciente de la gente, tener a alguien descontento conmigo rompe mi sueño de ser buena en lo que hago para saber que soy una persona apropiada y aceptable. Dios quiere que haga mi trabajo con excelencia. Pero confiar en ser visto como excelente para saber que soy una persona "buena" es lo que la Biblia llama idolatría, y eso se interpone en el camino de mi relación con Dios. Esta mala situación terminó siendo para mi bien porque primero me mostró un área donde necesitaba mejorar mi trabajo. Aún más importante, fue una invitación a arrepentirse de complacer a la gente y creer más en las Buenas Nuevas de que estoy "bien" porque Jesús había muerto por mí para pagar por cada fracaso, dándome no un registro excelente, sino Su registro perfecto, el gran intercambio.
PALABRAS DURAS PARA EL BIEN
Durante otro momento difícil de mi vida, con frecuencia llamaba a mi hermana, que siempre estaba dispuesta a escuchar y brindar apoyo. Desafortunadamente, la única vez que la llamaba era cuando necesitaba hablar sobre una dificultad continua. Eventualmente, ella tuvo el valor y el amor de decir que necesitaba que yo también llamara para algo más que la resolución de problemas. También quería simplemente platicar y conectarse. Me había vuelto tan absorta en mis problemas que no le estaba mostrando amor a ella. Sus palabras honestas, amorosamente habladas y correctivas se sintieron duras. En mi corazón, me sentí a la defensiva; pero por la gracia de Dios me disculpé. Sabía que lo hacía por mi bien y por amor a mí, lo que me ayudó a escucharla y a cambiar, acercando nuestra relación.
José satisfizo las necesidades de sus hermanos. Amaba a sus enemigos, pero también los sometió a una serie de pruebas (Génesis, capítulo 44), revelando sus corazones arrepentidos. Estas pruebas también mostraron cómo protegieron ferozmente a su hermano Benjamín, el favorito más joven, en lugar de envidiarlo o venderlo como José.
JOSÉ, COMO JESÚS
Los sueños de José eran una profecía del futuro, pero el joven José había sido mimado por el favoritismo de su padre. Entonces, Dios primero le enseño humildad a José, pero no lo dejó, antes de colocarlo en una posición poderosa para salvar a muchos del hambre. Ya estando en el poder, José no usó su poder para vengarse de sus hermanos mayores. Él los amó y los perdonó, y en ese amor se arrepintieron.
La historia de José, como toda historia bíblica, es en última instancia una historia que nos señala a Jesús. Como Jesús dijo de sí mismo: "tenía que cumplirse todo lo que está escrito acerca de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos." (Lucas 24:44b). ¿Cómo nos señala exactamente José a Jesús? Creo que el Dr. Timothy Keller lo dijo mejor: "Jesús es el verdadero y mejor José que, a la diestra del Rey, perdona a los que lo traicionaron y lo vendieron y usa Su nuevo poder para salvarlos".
Hágalo Algo Personal: ¿Dios le ha dado un sueño? ¿Está desanimado porque la vida de usted va en la dirección opuesta a su realización? Considere que posiblemente Dios le está enseñando ser humilde, pero recuerde que Dios no lo ha dejado. El esta con usted.
Ore: Dios Padre nuestro, Tú eres todopoderoso y omnisciente. Has sabido todo sobre nosotros antes de que crearas el mundo y, a pesar de nuestro pecado, nos amas. En Tu amor perfecto, nos haces humildes, nos proteges y nos levantas, sin dejarnos nunca. Jesús, no tenía que ser humillado, pero Te humillaste a Ti mismo, muriendo por nuestros pecados para que pudiéramos ser salvos. Te damos nuestros sueños para que hagas con ellos lo que mejor Te parezca. Perdónanos por nuestro orgullo cuando soñamos sueños para nuestra propia gloria. Y cuando nuestros sueños se hagan realidad, muéstranos cómo podemos servir a los demás y traerte gloria. Amén
Leer: Filipenses 2:1-11, 4:13; Juan 15:4-5; Santiago 4:6-10
Versículo de Memorizar de la Semana: “Estoy persuadido de que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”. Filipenses 1:6, RVC