Viernes - DAR GRACIAS EN EL CAMBIO


DAR GRACIAS EN EL CAMBIO

Noelle McDermott

Escritura de Hoy: “Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón.  Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él”. (Colosenses 3:16-17, NVI)

Tema: A medida que discernimos al Espíritu Santo, nuestros siguientes pasos correctos son el agradecimiento y la adoración.

PLANIFICADOR SUPREMO

Cualquiera persona que me ha conocido sabe que me encanta planificar con anticipación. Me encanta prepararme con anticipación para asegurarme de que todo funcione sin problemas y que cumpla todos mis planes. Yo tenía planeados los próximos cinco años de mi carrera educativa. Sabía qué asignaturas optativas elegiría en mi último año de secundaria, a qué escuela quería asistir después de graduarme, qué cursos universitarios debería tomar y lo que declararía para mi especialización y carrera.

Se convierte en un problema cuando tengo una visión de algo, y esa visión no se desarrolla de una manera muy particular. A mi manera. Si algo cambia, como una alteración en mi horario para lo que quería lograr ese día, me siento increíblemente frustrada. Me resisto al cambio, porque sé cuál pretendía que fuera mi horario. Incluso he tenido arrebatos emocionales, creyendo que toda mi semana se ha arruinado.

PERO DIOS

Mi tendencia a consumirme cuando las cosas salen mal se ha frenado drásticamente al comenzar mi día con un tiempo tranquilo con Dios. Pasar cada mañana leyendo y escuchando lo que el Espíritu Santo me está hablando me ayuda a alinearme con los planes y propósitos de Dios, no con los míos. Proverbios 19:21 (NTV) dice: “Puedes hacer todos los planes que quieras, pero el propósito del Señor prevalecerá.”.

En última instancia, puedo hacer tantos planes como quiera con respecto a cómo quiero que sea mi semana (o mi futuro), pero Dios puede anularlos y los anulará fácilmente. Ahora puedo mejor tener sometimiento a “mi manera” a través de la oración y de saber cómo Dios quiere que reaccione en esas situaciones debido a mi Tiempo Tranquilo con Él. En lugar de rebelarme, doy gracias. Después de todo, el Dios del Universo me está hablando a mí y a mi situación. Cuando elijo alabar en lugar de quejarme, veo y acepto más fácilmente Su dirección, y puedo confiar en que Él tiene en mente lo mejor para mí.

CAMINAR EN ELLO



¿No sería fantástico si tan pronto oráramos por algo, el problema desapareciera automáticamente de nuestra vida? Desafortunadamente, somos muy rápidos en volver a nuestros viejos hábitos. ¡Son tan difíciles de romper! El dominio propio es un rasgo difícil de aprender, pero comenzar cada día con un momento de Tiempo Tranquilo con Dios nos ayudará a reforzar nuestra disciplina. Todavía me sigo molestando cuando algo no sale como lo planeé, pero leer la Palabra de Dios durante mi Tiempo Tranquilo me recuerda cómo Dios quiere que yo actúe. Dios me ha dado un espíritu de dominio propio (2 Timoteo 1:7).

Hagalo Algo Personal: Es fácil ceder si nos equivocamos una vez, pero permita que su Tiempo Tranquilo con Dios sea el botón de reinicio para comenzar de nuevo. Y cuando surjan situaciones que le causen angustia o ansiedad, elija alabar y adorar. De gracias porque Dios está pendiente de sus planes y de su vida.

Ore: Amado Dios, gracias porque conoces mis idas y venidas y Te preocupas por mi vida. ¡Confío en Ti y te alabo! Amén.

Leer: Proverbios 19:21; Proverbios 16:32; Salmo 1:2-3

Versículo de Memorizar de la Semana: “Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”. 2 Corintios 3:17, RVC