Viernes - CUANDO CAEN LOS MUROS


CUANDO CAEN LOS MUROS 

Kimberly Lawrence

Escritura de Hoy: “Cuando el pueblo oyó el sonido de los cuernos de carnero, gritó con todas sus fuerzas. De repente, los muros de Jericó se derrumbaron, y los israelitas fueron directo al ataque de la ciudad y la tomaron.” Joshua 6:20 NTV

Tema: Adora a Dios cuando Él traiga victoria a tu vida.

UNA OBEDIENCIA RADICAL

Antes de que cayeran los muros de Jericó, ¡Dios pidió a los israelitas que hicieran algo que debió parecerles una locura! En lugar de atacar la ciudad con armas, se les indicó que marcharan alrededor de ella una vez al día durante seis días, guiados por sacerdotes que tocaban trompetas. ¿Cómo podría eso, en absoluto, conducir a la victoria? ¡Me imagino que la gente de Jericó se reía de ellos!

Entonces, llegó el momento poderoso. Los muros cayeron... no por fuerza humana, sino por obediencia y fe en Dios. El pueblo no conquistó la ciudad con una estrategia astuta ni con un poder superior. ¡Siguieron a Dios, alzaron sus voces y lo vieron obrar!

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¿Has orado y luego has recibido algo de parte de Dios? Tal vez fue sanidad... de tu cuerpo, para un ser querido o en una relación. Quizás fue una bendición financiera después de un momento particularmente difícil. ¿Has superado una adicción o un estilo de vida destructivo gracias a Dios? ¿Te ha dado Él la fuerza y la resistencia para sacarte de una situación que, al mirar atrás, solo pudo haberse superado a través de Él? Frecuentemente he reflexionado sobre cuánto tiempo dedico a alabar a Dios por una oración respondida, en comparación con la cantidad de tiempo que pasé orando por esa cosa específica. Al igual que yo, ¿pasas página demasiado rápido: de recibir algo a ocuparte de lo siguiente? ¡No perdamos la oportunidad no solo de reconocer a Dios, alabándolo por Su provisión en cada circunstancia, sino de adorarlo compartiendo nuestro testimonio!

Hazlo Algo Personal: Cuando Dios trae victoria a nuestras vidas, ya sea sobre una lucha, un temor, una larga temporada de espera o una circunstancia difícil, puede resultar tentador seguir adelante rápidamente. Pero la victoria tiene el propósito de conducirnos a la adoración. Así como Israel gritó antes de que cayeran los muros, nosotros estamos llamados a elevar nuestra alabanza cuando vemos la obra de Dios. Él hace que resulte fácil darle el crédito, pues nuestras manos jamás podrían lograr las cosas milagrosas que experimentamos a través de Él.

Cada victoria es un recordatorio de que Dios es quien pelea por nosotros. Los avances no son el resultado de nuestros propios esfuerzos, sino la evidencia de Su fidelidad. Adorar en esos momentos es declarar: “¡Señor, esta victoria te pertenece a Ti!”.

Ore: Señor Dios, gracias por las victorias que traes a mi vida. Ayúdame a nunca darlas por sentadas ni a atribuírmelas como propias. Enséñame a responder con adoración y gratitud, recordando que cada avance proviene de Tu mano y no de la mía. Recuérdame glorificarte continuamente por cada muro que derribas. Amén.

Lectura: 1 Samuel 16:14-23; 2 Crónicas 20:20-23; Salmo 149:1-9; Josué 6:12-20

Versículo de Memorizar de la Semana: “Que se alegren los fieles por su gloria;que aun en sus camas griten de júbilo.” Salmo 149:5, NVI