¡AYUDA!
Jenna Worsham
Escritura de Hoy: “Digo, pues: Vivan según el Espíritu, y no satisfagan los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne se opone al Espíritu, y el del Espíritu se opone a la carne; y éstos se oponen entre sí para que ustedes no hagan lo que quisieran hacer”. Gálatas 5:16-17 (RVC)
Tema: El Espíritu Santo es nuestro ayudante.
IMBATIDO
“Imbatido”. Un título envidiable en los deportes, el ajedrez, incluso en la batalla. No tan envidiable cuando se refiere al pecado en nuestras vidas. Cuando el pecado es imbatible, causa desesperanza, desesperación y destrucción. El Espíritu Santo quiere lo que es bueno para nosotros. Nuestra carne quiere cosas que nos impidan hacer aquello para lo que nuestra alma fue hecha, como leemos en Gálatas 5:16-17. Cuando nuestros asuntos de pecado gobiernan, toman el primer lugar. Se convierten en dioses antes de Dios. Hasta que abordemos los problemas del pecado, no podemos realmente servir a Dios de todo corazón.
ENFRENTANDO A UN GIGANTE
Cuando el ejército de Israel, dirigido por el rey Saúl, se enfrentaba a los filisteos (1 Samuel 17), un campeón imbatido llamado Goliat salió a burlarse de ellos. El rey Saúl y sus soldados tenían demasiado miedo de enfrentarse a Goliat. El campeón Goliat detuvo a todo el ejército. Asimismo, el pecado imbatido nos detiene hasta que lo enfrentamos. Cada soldado que enfrentaba a Goliat era parte del ejército de Dios. Ninguno de ellos optó por acceder al poder de Dios para enfrentarse al gigante. A veces, el pecado imbatido es el abuso de sustancias, la pornografía o el sexo fuera del matrimonio. Tal vez sea enojo, conversaciones malsanas o demasiadas redes sociales. Todo el mundo es propenso a algún comportamiento adictivo. Desafíe el pecado en su propia vida. Nombre ese “Goliat” pecado imbatido. Dese cuenta de que, por poderoso que parezca, es solo un pecado, y puede ser derrotado con el poder del Espíritu Santo.
LEONES Y OSOS
El rey Saúl quería enviar un soldado en lugar de un joven. Entonces, David le recordó al rey sus éxitos pasados y la fuente de su poder. Cuando recordamos derrotar a los gigantes del pasado, nos da valentía para enfrentar al gigante de hoy. David le dijo al rey Saúl: "No importa si es un león o un oso, tu siervo los mata. Y este filisteo incircunciso es para mí como uno de esos animales, porque ha provocado al ejército del Dios vivo.” Todavía añadió David: “El Señor me ha librado de las garras de leones y de osos, y también me librará de este filisteo.” Y Saúl le respondió: “Ve, pues, y que el Señor te acompañe.” (1 Samuel 17:36- 37, RVC).
HISTORIAS DE VICTORIA
Cuando usted haya experimentado la victoria por el poder del Espíritu Santo, recuerde la fidelidad de Dios y esa victoria. ¡Deje que le impulse a depender de Su poder para derrotar al pecado nuevamente! Si aún no tiene esa experiencia, pregúnteles a sus amigos acerca de las victorias ganadas por el poder del Espíritu Santo. Reconozca la fidelidad de Dios con los demás. Deje que sus historias le den valentía. Toda persona que le ha pedido a Jesús que sea el Señor y Líder de su vida tiene poder disponible a través del Espíritu Santo para vencer a los imbatidos. Si no conoce a Jesús, encárguese de eso ahora. Llame a un amigo que conoce a Jesús, pregúntele acerca de Él en el chat del servicio de fin de semana, o comuníquese conmigo y lo ayudaré. David tuvo que enfrentarse a ese primer león en el campo para tener una historia de victoria. ¡El Espíritu Santo nos da poder para vencer el pecado!
Hagalo Algo Personal: ¿Cómo le ha ayudado el Espíritu Santo en la batalla? ¿Qué historias de victoria le contaría a una autoridad como el rey Saúl, para demostrar que usted puede volver a vencer?
Ore: Dios, Tú tienes todo el poder para vencer. Por favor, ayúdame. Envía Tu Espíritu Santo mientras me enfrento al Goliat pecado en mi vida. ¡Ayuda! Dame valentía. Recuérdame Tus victorias en mi vida. Envía Tu Espíritu Santo, que es mi Ayudante. En el nombre de Jesús. Amén.
Leer: 1 Samuel 17:33-37, 41-51
Versículo de Memorizar de la Semana: “Ya que vivimos por el Espíritu, sigamos la guía del Espíritu en cada aspecto de nuestra vida”. Gálatas 5:25 (NTV)