Miércoles - ALABANZA Y ESPADAS


ALABANZA Y ESPADAS 

Susan Murray

Escritura de Hoy: “Que broten de su garganta alabanzas a Dios y haya en sus manos una espada de dos filos.” Salmos 149:6, NVI

Tema: Cantar alabanzas a Dios es como tener una espada en nuestras manos. ¡Toma tu arma; es tu adoración!

ESPADAS ANTIGUAS

Debo confesar que no estoy familiarizada con este versículo. Soy consciente del llamado de los Salmos a adorar a Dios con palabras, música, danza y manos alzadas en alto. ¿Pero una espada? ¿En serio? Especialmente si se continúa leyendo hasta el versículo 7, donde dice: “para infligir venganza sobre las naciones y castigo sobre los pueblos”. Así que tuve que estudiar, orar y reflexionar para comprender qué significa sostener una espada.

Este Salmo hace referencia a un tiempo en el que los israelitas, él pueblo escogido de Dios, entraban en la Tierra Prometida con la instrucción de destruir a todos sin misericordia (Deuteronomio 7:1-2). Se trataba de Dios utilizando a Su pueblo para ejecutar juicio sobre grupos de personas que adoraban a otros dioses, sacrificaban a sus hijos y practicaban otras abominaciones. Dios les concedió la victoria que ellos no habrían podido lograr por sí mismos, lo cual dio lugar a “brotes de alabanzas en sus gargantas”. Leer sobre el uso de la espada en el Antiguo Testamento siempre me ha causado gran incomodidad, pues tiendo a concebir a Dios únicamente como amor y misericordia. Sin embargo, Dios es un Dios de justicia frente al mal (2 Tesalonicenses 1:8-9). Conocer a Dios implica aceptarlo en Su totalidad, tanto Su justicia como Su misericordia, y alabar todos Sus aspectos.

NUEVAS ESPADAS

En el Nuevo Testamento no existe ningún llamado a sostener espadas. De hecho, durante el arresto de Jesús, Pedro desenvainó una espada y le cortó la oreja al siervo del sumo sacerdote. “Pero Jesús dijo: “Basta”. Y tocó la oreja del hombre y lo sanó.” (Lucas 22:51, NTV).

Ahora poseemos una espada diferente: la Palabra de Dios, la Biblia. Hebreos 4:12 dice: “La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que las espadas de dos filos, pues penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.”

DIGNO DE NUESTRA ALABANZA

Cuando examinamos nuestras vidas comparándolas con las Escrituras, nos enfrentamos a la verdad de que nosotros tampoco hemos estado a la altura de los estándares de Dios. Hemos adorado a otros dioses, tales como el dinero, el poder, la popularidad, las posesiones y más. La justicia exige que nosotros también enfrentemos la espada de la justicia de Dios. Sin embargo, cuando Dios vino a la tierra en la persona de Jesús, no vino con una espada. Si hubiera venido primero con una espada, nadie en la tierra habría sobrevivido. Jesús vino para cargar con la espada del juicio de Dios en la cruz, en nuestro lugar. Él vivió la vida perfecta que nosotros somos incapaces de vivir, y sin embargo murió, asumiendo el juicio de Dios, el cual nosotros merecíamos, para que nosotros pudiéramos ser perdonados. Jesús vino para traer la misericordia de Dios en lugar de la espada. Eso lo hace digno de nuestra adoración y alabanza.

Jesús prometió en Juan 14:2-3 que regresaría y que, cuando lo hiciera, aquellos que son sus discípulos, aquellos a quienes Él conoce, estarían a salvo con Él. Apocalipsis 19:11-16 describe el regreso de Jesús. Él regresará montado en un caballo blanco de guerra, con una espada que es Su propia lengua: la Palabra de verdad, mediante la cual juzgará a los vivos y a los muertos. Él traerá la espada final del juicio de Dios sobre todos aquellos que lo rechacen, y salvará a aquellos que lo hayan recibido.

Hazlo Algo Personal: ¿Qué tipo de persona ves cuando piensas en Dios y en Jesús? ¿Lo ves solo como alguien enojado y lleno de ira, o lo ves únicamente como alguien amoroso, manso y lleno de gracia? Él es ambas cosas. ¿Qué te dice la cruz acerca de Dios? ¿Percibes tanto el amor como la justicia de Dios? ¿Hace eso que tu corazón cante en adoración? Si no es así, entonces, ¿qué cosa en esta tierra ha capturado tu adoración? Jesús te está llamando a venir y adorarlo. Nunca es demasiado tarde.

Ore: Señor Jesús, Tú eres la Palabra de Vida. Por favor, muéstrame Tu gloria en la Biblia, para que pueda alabarte ahora y por siempre; pues para eso me creaste. Amén.

Lectura: Salmo 95

Versículo de Memorizar de la Semana: “Que se alegren los fieles por su gloria;que aun en sus camas griten de júbilo.” Salmo 149:5, NVI