BENDECIDO CON FRUTO
Carey Madding
Escritura de Hoy: “En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas!’” Gálatas 5:22-23, NTV
Tema: Sabemos que hemos escuchado correctamente al Espíritu Santo cuando nuestras vidas producen Su “fruto”.
CERO DE DOMINIO PROPIO
Ayer les comenté que, debido a enfermedades, lesiones y el confinamiento engordé mucho. Cuando comencé a notar que ninguna de mis prendas de vestir me quedaba bien, me dije a mí misma que debía reducir los carbohidratos durante unos días hasta que recuperara el control. Nada drástico: ni Keto, ni Atkins. Pero reducir el consumo y pensar deliberadamente en lo que estaba comiendo. Caminé directo a la cocina y tomé mi desayuno favorito "carbohidratos deliciosos". Luego continué directamente a la caja de donas Krispy Kreme en el trabajo, comí una dona RANCIA, ¡ni siquiera una sabrosa!, sin poder detenerme. Incluso durante una hora, simplemente no pude hacer ese cambio.
ES UNA DE LAS BENDICIONES
Sin embargo, la Biblia promete que puedo tener dominio propio y vencer. Pero no por mi cuenta. Si soy guiada por el Espíritu Santo y llena del Espíritu, Su fruto rebosará en mi vida. “En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas!” (Gálatas 5:22-23, NTV). Si invito a Dios a que me ayude en cualquier lucha, Él me abrirá un camino para superar incluso estas tentaciones más pequeñas. “A ustedes no les ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero Dios es fiel y no permitirá que ustedes sean sometidos a una prueba más allá de lo que puedan resistir, sino que junto con la prueba les dará la salida, para que puedan sobrellevarla.” (1 Corintios 10:13, RVC).
Hagalo Algo Personal: Con Dios, puedo superar. Sin Dios, soy una debilucha, sacudida por los deseos de mi vida. Sin Su moderación, compraré en exceso, comeré en exceso, me entregaré en exceso a la bebida, a los chismes, a la indignación o a la impaciencia. Entonces, hable usted en oración con Dios. Comparta su corazón y sus luchas. Pídale Su ayuda. Entonces escuche. Él quiere que venza, que sea transformado y que sea un ejemplo brillante. Él no quiere que haga esto por su cuenta. Él quiere que usted disfrute de las bendiciones de una vida abundante, caminando con el Espíritu Santo.
Ore: Dios Padre, gracias por Tu Hijo, que me limpia de toda maldad. Gracias por Tu Espíritu Santo, que da poder a mi débil voluntad y conduce a una vida llena de Tu fruto y evidencia de Tu gracia en mi vida. Que yo pueda confiar en Él diariamente, incluso minuto a minuto, para caminar en el Espíritu y producir frutos dignos de salvación. Amen.
Leer: Gálatas 5:13-25; 2 Timoteo 1:7; Mateo 3:8; Juan 14:16-17
Versículo de Memorizar de la Semana: “Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”. 2 Corintios 3:17, RVC