AMAR A DIOS Y AMAR A LAS PERSONAS
Greg Robinson
Escritura de Hoy: “Y el segundo es semejante al primero: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” Mateo 22:39, RVC
Tema: Como seguidores de Jesús, lo segundo más importante que estamos llamados a hacer es amar a los demás incondicionalmente.
AMAR A LOS DEMÁS REFLEJA EL CARÁCTER DE DIOS
Mi madre tiene 88 años. Estuvo casada con mi padre durante 60 años y compartieron una vida hermosa. Cuando mi padre enfermó de demencia, se contrató a un cuidador interno a tiempo completo para atenderlo. Con el paso de los años, este hombre pasó a formar parte de nuestra familia y estuvo con nosotros mientras cantábamos la canción góspel favorita de mi padre en el momento en que él daba su último suspiro. Mi madre invitó al cuidador de mi padre a seguir viviendo allí para ayudarla con las tareas del hogar y llevarla al supermercado, a las citas médicas, a restaurantes y a muchos otros lugares.
Hace unos dos años, y de manera inesperada, su cuidador se convirtió en el tutor de sus dos nietas. Mi madre abrió su hogar con entusiasmo a las nietas de él, que tenían cinco y seis años. Ella ama a esas niñas incondicionalmente, y veo en sus sonrisas y en su entusiasmo por la vida que se sienten amadas y cuidadas. A sus 88 años, la generosidad desinteresada de mi madre es un reflejo auténtico del carácter de Dios a la hora de amar a los demás.
AMAR A LOS DEMÁS CON COMPASIÓN
Nanette ha trabajado durante muchos años como diseñadora de interiores y especialista en preparación de viviendas para la venta (*home staging*) en la zona de Lake Norman. Durante ese tiempo, la he visto acompañar con compasión a personas necesitadas que no podían pagar sus servicios.
Un caso concreto fue el de una familia que había sufrido una tragedia inimaginable en su hogar. En medio de su dolor, querían mudarse, pero la casa estaba deteriorada y no se podía vender por el precio que ellos necesitaban. Nanette oró con ellos, manejo la contratación de trabajadores a un precio razonable y supervisó la renovación, mientras lloraba, reía y los acompañaba a lo largo de todo el proyecto. Al final, la pareja sintió tanto amor y apoyo durante el proceso que decidió quedarse en su hogar. El amor de quienes acompañaron a esta pareja en muchos casos sin recibir nada a cambio les ayudó a superar su tristeza, depresión y miedo. Este es un ejemplo práctico del amor compasivo y generoso que Dios nos llama a brindar a los demás.
AMAR A LOS DEMÁS CON HONESTIDAD
Amar a los demás no significa que ignoremos lo que está mal solo para mantener la paz; requiere honestidad. Jesús nos ama perfectamente, sin embargo, dijo la verdad, en ocasiones mostró una ira justa y reprendió el pecado y la maldad. Dios nos llama a amar a las personas incondicionalmente, pero con gracia, verdad y sabiduría. Amar a nuestro prójimo debe reflejar el amor misericordioso de Dios mientras nos mantenemos firmes en lo que es correcto.
Hazlo Algo Personal: Recientemente, Eric Church, el legendario cantante de música country de Carolina del Norte, dio un discurso de graduación a la clase de 2026 de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Fue un discurso increíble que se volvió una sensación en las redes sociales. En total sinceridad, puede que no lo disfrutes tanto si eres fan de Duke o de NC State. En su discurso de graduación, compara una vida equilibrada y bien vivida con una guitarra bien afinada, con sus seis cuerdas en armonía. Afinadas perfectamente, los acordes que producen son hermosos; sin embargo, si incluso una sola cuerda está desafinada, todo el acorde se desmorona y el sonido se vuelve desagradable. Cinco de las cuerdas —E, A, D, G y E— representan cinco áreas importantes en nuestras vidas: la fe, la familia, elegir a la pareja adecuada, responder al llamado de Dios en tu vida y ser auténtico. La cuerda B, que no se mencionó anteriormente, representa la importancia de amar a los demás. Esta cuerda tiene un tono rico, cálido y sincero.
En esta era de internet, inteligencia artificial y redes sociales, conocer realmente a las personas y comprender las necesidades de nuestras comunidades puede resultar más difícil que nunca. No obstante, Jesús sigue llamándonos a fijarnos en los demás, a preocuparnos por ellos y a amarlos como nos amamos a nosotros mismos. Cuando vivimos con esa clase de compasión, generosidad y verdad, el tono de nuestro caminar Cristiano se vuelve más rico, cálido, honesto y hermoso.
Ore: Dios Padre, enséñame a amar a los demás tal como Tú me amas. Llena mi corazón de bondad, generosidad, paciencia, gracia y sabiduría. Ayúdame a mostrar compasión sin comprometer la verdad. Dame la fortaleza para reflejar a Jesús en mis palabras y acciones cada día. En el nombre de Jesús oro, amén.
Lectura: Juan 13:34–35; 1 Juan 4:7–12
Versículo de Memorizar de la Semana: “En esto conocerán todos que ustedes son mis discípulos, si se aman unos a otros.” Juan 13:35, RVC