ALABA, ANTES QUE NADA
Carey Madding
Escritura de Hoy: “Después de consultar con el pueblo, Josafat designó a los que irían al frente del ejército para cantar al Señor y alabar la hermosura de su santidad con el cántico: “Den gracias al Señor, pues su gran amor perdura para siempre”.” 2 Crónicas 20:21, NVI
Tema: Incluso cuando no conoces el desenlace, adora a Dios antes de las batallas.
BAJO ATAQUE
¿Alguna vez has pasado por una etapa en la que te sentiste atacado por todos los frentes? ¿Hubo conflictos en tu familia, en tu lugar de trabajo, en tu salón de clase o incluso en tu equipo de servicio? Ha habido ocasiones en las que tanto mi esposo como yo hemos estado peleando nuestras propias batallas individuales al mismo tiempo. Tal vez a él lo llamaron a la oficina del jefe; tal vez yo estaba luchando por equilibrar mi vida laboral y personal, y sentía que tenía que justificarme ante mi jefe.
Una ocasión que recuerdo con mucha claridad fue cuando Mike, trabajando en el campo petrolero, recibió una llamada para presentarse ante el vicepresidente de la compañía, quien aparentemente tomo un vuelo a la ciudad solo para reunirse con él y reprenderlo. Mike se enteró de la reunión y del motivo: ¡pensaban que quizá había estado compartiendo secretos de la empresa con un competidor! Él vino a mi oficina, y buscamos un lugar para orar, adorar y alabar a Dios antes de que Mike siquiera fuera a la reunión. Le dimos gracias a Dios por Su provisión en el trabajo de Mike. Alabamos a Dios por guiarnos y dirigirnos. Pedimos sabiduría para Mike al entrar a la reunión, y favor y entendimiento de parte del vicepresidente. Cuando Mike fue confrontado, explicó que el otro hombre, “el competidor,” asistía a nuestra iglesia. Mike era diácono, y sí, se habían reunido para tomar café, orar, almorzar o quizá estudiar la Biblia en varias ocasiones. ¿El resultado? El vicepresidente fue confrontado en su corazón por haber escuchado acusaciones injustas de manera precipitada y por no vivir de acuerdo con la fe que él mismo profesaba.
ASÍ ES COMO YO PELEO MIS BATALLAS
La canción “Así Es Como Peleo Mis Batallas” me recuerda a la lectura bíblica de hoy. Cuando el poderoso ejército enemigo se acercaba, el rey Josafat buscó el rostro de Dios y proclamó un ayuno. El Espíritu del SEÑOR descendió sobre un hombre llamado Jahaziel. “Dijo: “¡Escuchen, habitantes de Judá y de Jerusalén! ¡Escuche, rey Josafat! Esto dice el Señor: “¡No tengan miedo! No se desalienten por este poderoso ejército, porque la batalla no es de ustedes, sino de Dios.'" (2 Crónicas 20:15, NTV). El rey inclinó la cabeza, y el pueblo... ...se regocijaron; luego designaron cantores para que marcharan delante del ejército, alabando a Dios y esperando Su liberación.
Durante los momentos más difíciles de mi vida, un padre hospitalizado, una amarga decepción por parte de un amigo o una crisis financiera de la cual no veía escapatoria, he aprendido a volverme hacia Dios. Ha habido gritos desesperados pidiendo ayuda y socorro, pero, sobre todo, ha habido canciones o Salmos leídos en voz alta para recordarme Su bondad y fidelidad.
Hazlo Algo Personal: Aprende a alabar, incluso antes de ver la victoria. ¿Podrías hacer esto hoy, en medio de tu lucha o batalla actual? Dios habita en las alabanzas de Su pueblo. ¡Él está cerca cuando le alabamos! Lee la historia de Josafat y observa cómo este enfoque —buscar a Dios, alabarlo y confiarle tu batalla— conduce a una gran victoria. Esto, a su vez, conduce a más alabanza... y a más razones para confiar en Él y alabarlo la próxima vez que el enemigo ataque.
Ore: Oh Señor, Tú eres grande y poderoso. Y, aun así, Tú me conoces a mí, así como mis temores, mis necesidades y mis alegrías. Antes de recurrir a cualquier otro, antes de dudar de Ti y desconfiar de Tu amor por mí, ayúdame a volverme hacia Ti con mis inquietudes y preocupaciones, y a depositarlas a Tus pies. Ayúdame a invocar Tu Nombre y a ofrecerte mi alabanza. “Ayuda mi incredulidad” cuando flaquee o dude de Tu bondad. A Ti te ofrezco mi alabanza, mientras me dirijo hacia las batallas que tengo por delante. Confío en que irás delante de mí y serás mi retaguardia. Estoy rodeado por Tu bondad. En el nombre de Cristo Jesús, vengo ante Ti y te ofrezco mi alabanza. Amén.
Leer: 2 Crónicas 20:1-30, Isaías 52:12, Salmo 139:5, Marcos 9:24
Versículo de Memorizar de la Semana: “Que se alegren los fieles por su gloria;que aun en sus camas griten de júbilo.” Salmo 149:5, NVI