LA VERDAD QUE VIENE DESDE AFUERA
Susan Murray
Escritura de Hoy: “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia.” 2 Timoteo 3:16, NVI
Tema: Debemos tomar la Biblia en serio porque Dios nos enseña y nos corrige a través de Su Palabra.
MI VERDAD
Con frecuencia escucho a la gente decir: “Bueno, esa es mi verdad”. Deciden qué es correcto o incorrecto, bueno o malo, aceptable o inaceptable. Sus sentimientos definen lo que parece verdadero; sin embargo, Jeremías 17:9a (NVI) dice: “Nada hay tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo?”. Por eso necesitamos un Salvador que nos dé un corazón nuevo (Ezequiel 36:26 NVI), capacitado por el Espíritu Santo para adquirir entendimiento y sabiduría de la Palabra de Dios.
En realidad, la verdad está fuera de nosotros, y necesitamos las Escrituras para que nos la muestren. “Confía en el Señor de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia.” (Proverbios 3:5, NVI). Como seres humanos finitos, necesitamos a un Dios infinito, amoroso y sabio que nos enseñe a vivir una vida sensata. Y fue un placer para Dios hacerlo cuando nos dio Su Palabra: la Biblia.
DIFÍCIL DE ACEPTAR
A veces, la verdad es difícil de aceptar. Algunos de los seguidores de Jesús escucharon cuando Él describió lo que significaba ser salvo, y murmuraron diciendo: “Esta enseñanza es difícil; ¿quién puede aceptarla?” (Juan 6:60, NVI). La palabra “difícil” no significa que fueran incapaces de entenderla intelectualmente; la verdad es que no querían seguirle ni obedecerle, por lo que muchos se marcharon. Jesús preguntó si los doce discípulos también querían irse, pero Pedro respondió: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” (Juan 6:68b, NVI).
VERDAD Y MENTIRAS
Satanás hace lo mismo que ha hecho desde Adán y Eva. Tuerce las palabras de Dios, creando mentiras, haciéndonos dudar de la bondad y el amor de Dios por nosotros, y haciendo que el pecado parezca atractivo, para que neguemos la verdad y desobedezcamos. No puedes ir en contra de la verdad sin salir herido. Si niego la verdad de la ley de la gravedad y me lanzo desde mi casa, resultaré herido. Dios nos creó, así que Él sabe lo que necesitamos para prosperar y vivir una vida sana.
Si tomara un reloj único, costoso y bellamente elaborado creado específicamente por un diseñador para dar la hora, pero decidiera que sería buena idea usarlo como martillo, dirías que estoy loca. ¡Y lo estaría! No estaría obedeciendo la verdad del creador. Destruiría el reloj y lo perdería. Tú y yo fuimos creados maravillosamente por Dios, pero muchas veces no cumplimos nuestro propósito y elegimos vivir en contra de nuestro diseño.
LA VERDAD MÁS HERMOSA
La Palabra de Dios es mucho más que un simple manual de “lo que se debe y no se debe hacer”. ¡Oh! Es muchísimo más. De principio a fin, la Biblia narra la historia de amor de un Dios bueno que hizo una promesa, comenzando con Adán y Eva. La Palabra nos señala esa promesa a lo largo del Antiguo Testamento y luego la cumple en el Nuevo Testamento: la promesa de un Salvador. Jesús entró en nuestro mundo pecaminoso e hizo lo que nosotros no podemos hacer: obedeció todas las palabras de Dios. Su historial perfecto pasa a ser nuestro cuando creemos la verdad de que somos pecadores y de que Cristo murió y resucitó para limpiarnos. Con la verdad del amor de Dios, podemos encontrar la libertad para confesar nuestras faltas y recibir la gracia necesaria para hacer lo correcto. Juan 8:31b-32 dice: “Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres”.
Hazlo Algo Personal: Podemos decir todo el día que el cielo es verde, pero creerlo no lo convierte en verdad. ¿Qué verdades o mentiras estás dejando que moldeen tu corazón y tu vida? ¿Te estás tomando el tiempo para leer y estudiar la Palabra de Dios y permitir que se refleje en tu vida, mostrándote la verdad? Como dice Pedro en Juan 6:68: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna”.
Ore: Abba, Padre, Tú eres el Creador de todo y en Ti está la verdad. Concédeme la gracia que necesito para leer Tu Palabra, comprender Su verdad y tener el deseo y el poder de seguirla. Ayúdame a reconocer y no creer las mentiras de Satanás, y a identificar dónde niego alguna parte de Tu verdad. Muéstrame Tu amor y ayúdame a comprender cuán ancho, alto, profundo y eterno es Tu amor por mí. Amén.
Lee: Jeremías 31:33; Ezequiel 18:30-31; 36:25-27; Proverbios 3:1-8; Mateo 5:18-19.
Versículo de Memorizar de la Semana: “Bendeciré a los que tienen un corazón humilde y arrepentido, a los que tiemblan ante mi palabra.” Isaias 66:2b, NTV