Lunes - JESÚS ESTÁ ESPERANDO


JESÚS ESTÁ ESPERANDO

Denise Linton 

Escritura de Hoy: "En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar". Juan 14:2, NVI 

Tema: El cielo no es exclusivo; hay mucho espacio para todos.

¿PERO HAY UNA HABITACIÓN PARA MÍ?

La escritura de hoy tiene un significado muy personal para mí. Durante las dos semanas que mi madre estuvo en el hospicio y no respondía, esta es una de las escrituras que le leía en voz alta varias veces al día. Yo sabía que sería solo cuestión de tiempo antes de que ella estuviera en la presencia de Dios. Quería asegurarle que ella tenía un lugar en la casa de Dios, porque en las propias palabras de Jesús, “si no fuera así, ¿te habría dicho que voy a preparar un lugar para ti?” Mi madre fue una mujer increíble que vivió su vida para Jesús y fue una sierva buena y fiel hasta el final. Yo no tenía ninguna duda de que había una habitación para ella.

Sin embargo, la lectura diaria de este pasaje de las Escrituras me trajo muchas preguntas e imágenes durante las próximas dos semanas. ¿Todos tendrán una habitación? ¿Hay una habitación para mí? ¿perteneceré? ¿He vivido una vida para Jesús como la había vivido mi madre? ¿Soy lo suficientemente buena?

SENTIRSE FUERA DE LUGAR

¿Alguna vez ha estado en un lugar donde sintió que no pertenecía o no encajaba? Este es un sentimiento con el que yo lucho en diferentes ambientes, pero especialmente cuando estoy en la iglesia o en eventos de la iglesia. Esto podría sorprenderle ya que trato de involucrarme mucho sirviendo y escribiendo devocionales. Sin embargo, dado que uno de los valores centrales de la Iglesia The Cove es "Lo Mantenemos Real", decidí compartir este secreto.

Todos nosotros hemos tenido ese tipo de experiencias en las que sentimos que estamos fuera de lugar. Tal vez se sienta de la misma manera en el ambiente de una iglesia. Tal vez piense: “¿Hay alguien aquí como yo?” o "¿Realmente pertenezco?" Cuando sentimos que no pertenecemos, generalmente proviene de la idea de que no nos lo hemos ganado o que no somos lo suficientemente buenos. Llevamos este sentimiento de indignidad a nuestra comprensión de la eternidad. Asumimos que la cualificación para entrar al cielo es nuestro propio mérito. Todas las demás religiones del mundo presentan su propio método único de ganar méritos para la otra vida, porque esa es la naturaleza humana para tratar de ganarse el camino hacia la dicha. Todos ellos presentan un camino del hágalo usted mismo hacia una vida celestial en el más allá, excepto uno, y ahí es donde entra Jesús.

PREPARANDO UN LUGAR

El cielo no se limita a aquellos que conocen todas las Escrituras de la Biblia, asisten a cada servicio dominical, se sienten completamente cómodos en el ambiente de la iglesia o hacen todo bien. Todos nuestros intentos de hacer lo correcto seguirán fallando. “Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios,” (Romanos 3:23, NVI). Si lo piensa bien, nadie pertenece realmente en el Cielo o es lo suficientemente bueno. A lo largo del ministerio de Jesús, vemos que Él se acercó a aquellos que “no pertenecían”, o aquellos que fueron rechazados por los líderes religiosos. Continuó invitándolos a estar con Él para las comidas, la curación y la enseñanza. No hicieron nada para ganarse Su presencia.

Jesús está preparando una habitación para todos y hay sitio de sobra. Pero solo hay un camino y es a través de Jesús. “Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado, para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo. (2 Corintios 5:21, NTV).  

Hagalo Algo Personal: ¿Se ha preguntado si realmente usted tiene una habitación en la casa de Dios? ¿Se ha estado preguntando si pertenecerá o será lo suficientemente bueno? Si ha luchado con esta pregunta, apóyese en Filipenses 3: 9: “Y llegar a ser uno con él. Ya no me apoyo en mi propia justicia, por medio de obedecer la ley (mis méritos); más bien, llego a ser justo por medio de la fe en Cristo.  Pues la forma en que Dios nos hace justos delante de él se basa en la fe". (NTV). Si aún no ha aceptado a Cristo como su Salvador personal porque ha estado esperando ser lo suficientemente bueno o sentir que pertenece, está confiando en su propio méritos ¡Jesús está preparando una habitación para USTED! Todo lo que necesita hacer es tener fe en Cristo.

Ore: Amado Dios, gracias por prepararme un lugar para mi. Confío en que tienes lugar para todos. Gracias por enseñarme que soy salvo por la fe y no por méritos propios. Eres mi proveedor y confío en Ti. Tu grandeza excede mi entendimiento. Aunque tengo preguntas sobre el cielo, te creo cuando dices “He preparado un lugar” y espero verlo algún día. Gracias por el regalo de la salvación que nunca podría ganar. En el nombre de Jesús, Amén.

Leer: Isaías 54:6; Romanos 3:23; 2 Corintios 5:12; Filipenses 3:9

Versículo de Memorizar de la Semana: “Jesús le dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí’” Juan 14:6, RVC