Lunes - ENFRENTANDO EL PASADO


ENFRENTANDO EL PASADO

Wayne Wilson 

Escritura de Hoy: “A partir de ese momento, Esaú guardó un profundo rencor hacia su hermano por causa de la bendición que le había dado su padre, y pensaba: “Ya falta poco para que hagamos duelo por mi padre; después de eso, mataré a mi hermano Jacob’”. (Gen. 27:41, NVI)

Tema:  Las heridas del pasado necesitan un ajuste de cuentas.

HERIDAS FAMILIARES

En las escenas de apertura de la película “The Warrior”, vemos a un hijo regresar a su padre después de haber estado fuera muchos años. El padre había sido un alcohólico violento, pero ahora ha estado sobrio por más de dos años. El hijo todavía está increíblemente enojado por los comportamientos anteriores de su padre, pero regresa para buscar la ayuda de su padre. Tommy quiere entrenar para una pelea de premios en artes marciales mixtas. Como él dice, entrenar luchadores es lo que sabe hacer bien.

En las escenas posteriores de “The Warrior”, el padre va a visitar a su otro hijo, Brendan. Brendan decidió quedarse con su padre cuando Tommy y su madre se fueron. Desde entonces, Brendan ha creado una nueva vida y ha cortado todo contacto con su padre. En una escena, podemos ver cuán enojado, herido y escéptico ha estado Brendan (y aún lo está) con respecto a la ira y el alcoholismo de su padre.

El pasado deja heridas que, aunque tratemos de ignorar, evitar o simplemente dejar atrás, todavía necesitan reconciliarse. Este padre ha causado heridas y sus dos hijos tienen heridas profundas que han moldeado sus vidas, comportamientos e incluso personalidades. Podemos ver en estas escenas de “The Warrior” cómo, aunque ambos han tratado de “simplemente seguir adelante”, estas heridas deben tratarse o seguirán moldeando negativamente sus vidas.

DESDE EL PRINCIPIO

En Génesis, capítulos 27 al 32, leemos acerca de otros dos hermanos. Estos hermanos son Jacob (el hermano menor) y Esaú (el hermano mayor). En esta historia, Jacob es el hijo favorito de su madre. Ella quiere que él tenga la bendición del padre y todo lo que conlleva. Por tradición, esta bendición debe pertenecer al hijo mayor. Jacob y su madre traman y llevan a cabo un escenario que termina cuando Jacob obtiene la bendición de su padre a través del engaño (Génesis: 27:1). Cuando Esaú se entera, se enfurece. Me imagino que su ira es del tipo que vemos en Tommy en "The Warrior". Jacob huye temiendo por su vida y viviendo con el recuerdo de lo que hizo durante muchos años. Después de eso, Esaú odió a Jacob porque le robó la bendición a Isaac. Esaú pensó para sí mismo: “Ya falta poco para que hagamos duelo por mi padre; después de eso, mataré a mi hermano Jacob’” (Génesis 27:41, NVI).

Como en “The Warrior”, estos hermanos se van a encontrar de nuevo. Cuando Jacob vuelve a encontrarse con Esaú, “y un hombre luchó con él hasta la salida del sol.” (Génesis 32:24, RVC). La mayoría de los teólogos sienten que este “hombre” era Dios, y que Jacob estaba anticipando esta reunión y el recuerdo de lo que hizo. Esta reunión, sin embargo, es bastante diferente a la reunión de Tommy y Brendan, el pasado se reconcilia.

Hágalo Algo Personal: Todos tenemos heridas o hemos herido a otros. ¿Conoce el suyo? ¿Sabe qué heridas usted ha infligido a los demás? ¿Cómo vive a la sombra de esas heridas? ¿Sabe cómo le han moldeado y lo seguirán moldeando? Están afectando su vida, a menos que hayan sido reconciliados. Esta sanidad es tan importante para las relaciones humanas que Dios reconcilió proactivamente nuestra relación con Él por las heridas infligidas a Su Hijo, la vida, muerte y resurrección de Jesucristo (Juan 3:16).

Ore: Dios, muéstrame las heridas de mi vida. También, muéstrame las heridas que he causado a otros. Dame el valor para enfrentar todo esto. Muéstrame y provéeme el camino de la reconciliación con aquellos que me han herido, o yo a quien he herido. Estoy listo Dios, para el viaje requerido. En el nombre de Jesús. Amén.

Leer: Génesis 27:1-27, 30-35; 32:3-8, 22-30, 33:4-11

Versículo de Memorizar de la Semana: “¡Que el Dios de la esperanza los llene de todo gozo y paz en la fe, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo!” Romanos 15:13, RVC