Lunes - EL TRINO DEL ÚNICO DIOS VIVIENTE


EL TRINO DEL ÚNICO DIOS VIVIENTE 

Carey Madding 

Escritura de Hoy: “Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también fueron llamados a una sola esperanza; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo; un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos y por medio de todos y en todos.” Efesios 4:4-6, NVI 

Tema: El Espíritu Santo es parte del Dios Trino, no un ser creado.

AL PRINCIPIO

“Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra.  La tierra estaba desordenada y vacía, las tinieblas cubrían la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas. (Génesis 1:1-2, NVI). El Padre Dios estaba allí desde antes del comienzo del mundo. El Espíritu estaba allí, moviéndose tal vez incluso protegiendo y dando poder a la creación. El Espíritu no era una niebla vaga, sino parte de la Trinidad, participando en la fundación de la tierra. Él estaba allí, no como una fuerza o un objeto, sino como una tercera Persona o entidad.

Jesús también estaba presente. Él fue crucial para la creación. El primer capítulo de Juan dice: “En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.  Él estaba con Dios en el principio.  Por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a existir… Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.” (Juan 1:1-3,14 NVI).

A lo largo de toda la eternidad, ha habido, y habrá, Un Dios. Deuteronomio 6:4 (NVI) dice: “Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor.” Sin embargo, vemos desde el principio, que hay tres Personas en el Dios Único. 

EN EL BAUTISMO

En el bautismo de Jesús por Juan, las tres Personas de la Trinidad se ven de forma independiente, haciendo cosas separadas y de diferentes maneras. Jesús tenía un cuerpo de carne y sangre. Los cielos se abrieron y se vio al Espíritu de Dios “que descendía como paloma y se posaba sobre él”. La voz de Dios se escuchó "desde el cielo", no de la "paloma" o de Jesús, sino por separado. Habitaban tres “espacios” diferentes en ese momento. Esto es importante: no son un solo Dios que aparece y opera de diversas maneras en momentos separados. Es decir, Dios el Padre no vino a la tierra y operó por un tiempo como Jesús, luego regresó al cielo, sino que regresó una vez más en la modalidad del Espíritu. 

EN MI VIDA

Debido a que Dios es amor, puso en marcha un plan para rescatarme (y rescatarlo a usted) en el mismo momento en que el primer acto pecaminoso vino al mundo. Diariamente soy salvada y constantemente redimida por la obra de Jesús en la cruz. Cada hora (cuando estoy dispuesta), soy guiada por el Espíritu para operar en Sus dones, para obtener Su comprensión y ser animada. Él está conmigo; Él me enseña, me reprende y me fortalece. En mi vida, la obra del Espíritu y la Trinidad es continua y activa.

Hagalo Algo Personal: El Espíritu Santo y la Trinidad son misteriosos y misterios que tal vez nunca entendamos antes de estar en el cielo. Eso no significa que no sean reales. El Espíritu interactúa con nosotros tan frecuentemente como se lo permitimos. Incluso cuando a veces me resisto, Su dulce convicción o animo es innegable. Escuche la voz de Dios el Espíritu hoy.

Ore: Padre Dios, gracias por Tu único Hijo y Su rescate de mi vida. Gracias por el Espíritu, que siempre está conmigo, guiándome por Tus caminos y capacitándome para caminar por el Camino. Ayúdame a ser siempre respetuosa, atenta y agradecida por la obra del Espíritu en mi vida. En el nombre de Jesús, amén.

Leer: Juan 1:1-18; :2 Corintios 1:21-22

Versículo de Memorizar de la Semana: “Ya que vivimos por el Espíritu, sigamos la guía del Espíritu en cada aspecto de nuestra vida”. Gálatas 5:25 (NTV)