TENER UN AMOR MÁS GRANDE
Sarah Sloan
Escritura de Hoy: “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.” Juan 15:13, NVI
Tema: Un verdadero amigo está dispuesto a sacrificar su vida, su tiempo, su talento y sus recursos, tal como lo hizo Jesús.
CONEXIONES VERDADERAS
Justo esta semana, me senté con una amiga a tomar un café y lamentamos lo difícil que resulta entablar y mantener amistades profundas y significativas, especialmente cuando la vida se llena de matrimonio, hijos, trabajo y horarios apretados. Muchos de nosotros nos encontramos en la misma situación. En todas las etapas y ámbitos de la vida, el ajetreo y las distracciones se interponen en el camino de las verdaderas conexiones.
De lo que estábamos hablando, aunque sin saberlo, es exactamente lo que Jesús dijo en nuestra Escritura de hoy: “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos “. Jesús no solo estaba definiendo el amor para nosotros, sino que también estaba delineando lo que se requiere para tener relaciones profundas y significativas, llenas de afecto y amor genuinos.
ESTAR PRESENTE CADA DÍA
Jesús demostró su amor de la manera más magnífica y transformadora para la eternidad. Sin embargo, el acto cotidiano de ‘poner nuestra vida’ generalmente significa estar presentes de maneras sencillas y ordinarias, no de formas dramáticas.
Para mí, como una persona seriamente introvertida, simplemente estar ahí para un amigo cuando ya me siento sobre estimulado y saturado de gente puede ser un gran sacrificio. Tal vez para ti sea dejar a un lado tu agenda para ayudar a alguien más cuando no es conveniente. Si eres una persona que resuelve problemas y le gusta arreglar las cosas, hacer una pausa para escuchar de verdad puede ser un verdadero desafío. Tal vez Dios te esté llamando a perdonar, extender gracia y orar fervientemente por la situación. A veces, abstenerse de juzgar y de chismear también puede sentirse como un sacrificio. Pero para tener relaciones cercanas, estas acciones son necesarias.
SER UN AMIGO VALE EL PRECIO
Sin importar tu personalidad o la forma en que te relacionas con quienes te rodean, todos luchamos contra el egoísmo. Jesús nos desafía a amar a las personas profundamente y a demostrar nuestro amor de una manera que nos cueste algo. La verdadera amistad no consiste solo en encontrar personas que nos hagan sentir bien, sino en estar dispuestos a estar presentes para los demás, incluso cuando eso nos cueste; incluso cuando duela.
Hazlo Algo Personal: ¿Hay alguien en tu vida a quien le vendría bien un poco de amor extra de tu parte hoy? ¿Alguien que necesite tu paciencia, tu tiempo, tu atención o tu apoyo? ¿Estás dispuesto a asumir la ardua tarea de ser un gran amigo?
Ore: Jesús, gracias por amarme tan profundamente. Gracias por abrir Tus brazos en la cruz y mostrarme cuán inmenso es Tu amor por mí. Ayúdame a amar a los demás tal como tú lo haces: a través de mis acciones y no solo con mis palabras. Muéstrame quién necesita ese tipo de amor hoy. Quiero ser un gran amigo y quiero tener grandes amistades. Ayúdame a comenzar a vivir la vida en comunidad que planeaste para mí, procurando amar bien a los demás. Amén.
Lee: 1 Juan 3:16-18, Efesios 5:1-2, 1 Juan 4:7-12
Versículo de Memorizar de la Semana: “Uno debería ser compasivo con un amigo abatido, pero tú me acusas sin ningún temor del Todopoderoso].” Job 6:14, NTV