SE NECESITA UN BUEN CONSEJO
Jenna Worsham
Escritura de Hoy: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y les hará saber las cosas que habrán de venir”. (Juan 16:13, RVC)
Tema: El Espíritu Santo es nuestro Consejero.
GRANDES PROBLEMAS
Nuestro ambiente actual está lleno de división político, tensión racial, descontento, ira e injusticia. Cuando reconozco que hay un problema que no puedo solucionar, sé que necesito un buen consejero. Si no sospechamos que tengamos prejuicios y opiniones equivocadas, me pregunto si hemos bloqueado al Espíritu Santo. La Iglesia global también está sufriendo una crisis de identidad. Algunas personas están saliendo de las iglesias; otros están deconstruyendo su fe o abandonando la fe por completo. Algunos ven un gran distanciamiento; otros piensan que todo está bien. Algunos están ansiosos por anunciar inclinaciones políticas desde su plataforma, mientras que otros sienten que abordar temas como la injusticia puede esperar o debería ser más sutil.
ACEPTAR AYUDA
Siempre me he preocupado por las personas de raza morena a nivel personal. ¿Tal vez usted también? Son mis amigos, familiares y compañeros de clase. El admitir que he estado ciega ante los prejuicios raciales, la microagresión y la injusticia en mi país y mi cultura, incluso en mi iglesia, no es fácil para mí. De lo que me doy cuenta es que el hecho de que tenga buenas intenciones no me exime de responsabilidad. Hace unos años, mi Grupo de Vida estudió el libro, Be the Bridge, Sea el Puente (Morrison, Latasha, 2019). No pensé que tendría que enfrentar gran parte de mi propia ignorancia o apatía. Solo quería ayudar y no sabía cómo. Lo que aprendí es que la justicia y la igualdad también son mis batallas. Los que están en una posición de privilegio y poder deben asumir la causa de los que no lo están. Creo que el Espíritu Santo me aconsejó y usó a otros para llevarme a un lugar de empatía y mayor comprensión. Las cosas que no noté antes se han vuelto innegablemente claras.
NECESITO CONSEJO
Estoy agradecida con las mujeres de raza morena en mi Grupo de Vida que son pacientes, reflexivas y están dispuestas a responder mis preguntas estúpidas. Las palabras que necesitaban ser dichas no necesitaban venir de mí. Sigo sin cualificar. Sin experiencia vivida, no pude evitar decirlo todo mal. Oraba antes de que nos conociéramos para que Dios me ayudara a hablar y escuchar cuando debía hacerlo. El Espíritu Santo es un buen consejero. Conocía Su promesa: “porque en ese mismo instante el Espíritu Santo les enseñará lo que deban decir.” (Lucas 12:12, RVC). ¡Incluso Jesús confió en la dirección del Espíritu Santo! “Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto.” (Lucas 4:1, NVI). No hay vergüenza en admitir que necesitamos consejo, especialmente cuando estamos en el desierto.
Hagalo Algo Personal: ¿Cómo ha sido el Espíritu Santo su consejero? ¿Qué papel juega un consejero? ¿Por qué depender del consejo del Espíritu Santo podría ser diferente de su respuesta habitual? (Esto no significa que no se necesite un terapeuta profesional. Ambos tipos de consejo son valiosos). Que esto sea un recordatorio de que el Espíritu Santo se nos proporciona como consejero. Podemos (¡y debemos!) acudir a Él en busca de sabios consejos.
Ore: Dios, envía el Espíritu Santo para que me aconseje. Por favor, ayúdame a preocuparme por los demás y a escuchar bien. Quiero ser guiado por el Espíritu Santo y conocer la Verdad. Quiero actuar de acuerdo con lo que me dices que actúe y estar quieto cuando me lleves a estar quieto. Gracias por proporcionarme lo que necesito en la salvación de Jesús y la guía del Espíritu Santo. Ayúdame a volverme hacia esa provisión cuando primero necesito consejo, no como último recurso. Amén.
Leer: Juan 16:4-13
Versículo de Memorizar de la Semana: “Ya que vivimos por el Espíritu, sigamos la guía del Espíritu en cada aspecto de nuestra vida”. Gálatas 5:25 (NTV)