DE ACUERDO CON EL PLAN
Kendra Intihar
Escritura de Hoy: “Si lo que alguno sobreedificó se quema, ése sufrirá una pérdida, si bien él mismo se salvará, aunque como quien escapa del fuego” 1 Corintios 3:15, RVC
Tema: Cuando dejamos que Jesús perfeccione nuestra fe, lo verdadero permanecerá; todo lo demás será quemado.
CÓMO CONSTRUIR UNA OBRA MAESTRA
A mi hijo de ocho años le encanta recibir nuevos juegos de LEGO. Nos estamos ahogando en piezas de LEGO en nuestra casa. Cuando era un poco más joven, tenía la terrible costumbre de mirar la imagen de la caja e intentar construir el set sin mirar las instrucciones. Si alguna vez armo usted un set de LEGO, sabe lo trágico que es este error. Absolutamente no se puede construir una creación de LEGO de ninguna complejidad sin seguir las instrucciones: terminará con un desastre mal construido.
Y él lo hizo. Cada vez que seguía su propio plan para tratar de lograr la imagen de la caja, terminaba decepcionado y confundido hasta que yo me sentaba con él, lo ayudaba a deconstruir su creación de LEGO mal ensamblada y la reconstruía utilizando el manual previsto por el diseñador. Hoy en día, es un experto. Ha aprendido que, si quiere que su obra maestra se parezca a la de la caja, tiene que seguir las instrucciones.
TRABAJO DE CALIDAD
Cuando estamos liderando y enseñando, ayudando a otros a “construir” su fe, ya sea a nuestros hijos, a nuestro grupo de vida o a toda una congregación, tenemos la obligación de aprovechar las increíbles herramientas que Dios nos ha dado en las Escrituras para discipular a aquellos en nuestro abarque de cuidado. Según 1 Corintios 3:11-15, de cualquier manera, que estemos discipulado a otros, nuestra obra “se mostrará tal como es, porque el Día la sacará a la luz. Será revelado con fuego, y el fuego probará la calidad de la obra de cada uno” (vv.13-14, NVI).
Ya sea que estemos ministrando a nuestros hijos o a un salón lleno de gente, el trabajo que estamos haciendo por el reino es un trabajo importante, santo y eterno. Aunque es posible que no lo hagamos bien el 100 % el 100 % de las veces, Dios nos ha dado un mapa de ruta, un plan, para edificar nuestra fe y ayudar a discipular a otros sobre el sólido fundamento de Cristo. Él es el diseñador. Cuando estamos edificando nuestra fe y discipular a otros basados en Su plan, entonces cuando la escoria se queme, todavía nos quedará un trabajo de calidad (1 Corintios 3:14).
SIGA EL PLAN
La Biblia dice: “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.” (Romanos 12:2, NVI). Al convertirnos en estudiantes fervientes de la Palabra, nuestras mentes se transformarán y podremos probar y discernir nuestra voluntad en comparación al plan perfecto de Dios. Cuando seguimos nuestro propio diseño, las cosas se desmoronan, pero cuando seguimos el plan de Dios, la vida de las personas, incluida la nuestra, cambia.
Hagalo Algo Personal: ¿Alguna vez ha hecho algo a su manera, solo para descubrir más tarde que se equivocó y debe comenzar de nuevo? Muchas veces estamos tan seguros de nuestra propia rectitud que fallamos en comparar nuestros planes con los de Dios y terminamos arruinando todo. Comprométase a pasar tiempo diario en la Palabra de Dios para que esté construyendo sobre el fundamento de Cristo con los materiales de construcción adecuados (1 Corintios 3:12-13).
Ore: Dios Señor, conozco las áreas de mi vida en las que me has llamado a dirigir. Gracias por equiparme con Tu Palabra para que pueda meditar en Tus planes vivificantes para edificar mi propia fe y la fe de aquellos que están bajo mi cuidado y enseñanza. Establece mi fe en Ti para que cuando sea puesta en prueba por el fuego, quede probada su solidez. Quema cualquier cosa en mí que no me lleve a mí, o a otros, a Ti. En el Nombre de Jesús, Amén.
Leer: Salmo 139:23-24; Proverbios 28:26; 2 Corintios 5:10
Versículo de Memorizar de la Semana: “¡Miren! ‘Yo pongo en Sión la principal piedra angular, escogida y preciosa; y el que crea en ella no será avergonzado’”. 1 Pedro 2:6, RVC