CONVIRTIENDOSE EN HIJOS DEL ALTÍSIMO
Jenna Worsham
Escritura de Hoy: “Ustedes, por el contrario, amen a sus enemigos, háganles bien y denles prestado sin esperar nada a cambio. Así tendrán una gran recompensa y serán hijos del Altísimo, porque él es bondadoso con los ingratos y malvados.” Lucas 6:35, NVI
Tema: Esta Navidad, recuerde que la bondad de Dios es para usted.
AMAR, HACER EL BIEN Y PRESTAR
Siempre buenos consejos, especialmente durante la temporada navideña. Ya sea que sintamos o no la alegría de la temporada, las oportunidades para hacer el bien, dar, amar y servir son accesibles y divertidas para participar en esta temporada del año. Gracias por donar regalos o servir en la tienda anual de juguetes Cove. Gracias por hacer canastas de regalos para las familias, regalar bicicletas y traer papel para envolver los regalos. Gracias por ayudar a decorar su campus de la Iglesia Cove o servir en los servicios de fin de semana. Gracias por preocuparse por sus vecinos y amigos en el nombre de Jesús y por atreverse a invitarlos a compartir la alegría de la Navidad. Es hermoso ver cómo nos unimos para amar a los demás. Veo que nos va bien en la ciudad, en las escuelas de nuestros hijos y en nuestros trabajos. Hacer el bien se ha convertido en parte de Diciembre, incluso para aquellos que no conocen a Jesús.
HACIENDO EL BIEN NORMALMENTE EN DICIEMBRE
Estaba en una cita con el médico cuando una empleada allí (que también se ha convertido en amiga) mencionó que quería comprar un árbol de Navidad artificial ya iluminado con luces. Tengo uno que puse en nuestro porche como decoración pero que realmente no lo necesito. A nuestra familia le encantan los árboles reales frescos, y este año obtuvimos uno para el interior de la casa. ¡Le envié a mi amiga una foto del árbol artificial y dijo que era perfecto! Fue un regalo para mí y ahora me alegro de que ella pueda usarlo. No espero nada a cambio. Sin embargo, ¿se lo habría ofrecido a alguien a quien considero un enemigo? Puedo decirle que no lo haría... a menos que Dios me diera Su fuerza y motivación para hacerlo. Sino seguramente no podría hacerlo.
Sin embargo, Dios no nos llama a amar como todos los demás lo hacen en Diciembre. Él nos llama a amar a nuestros enemigos, hacer el bien y prestar, sin esperar nada a cambio. ¿Le llevo un plato de galletas a un vecino difícil igual que al amable? ¿Le presto (o realmente doy) dinero o cosas a personas que al menos no imagino como amables o necesitadas? Estamos llamados a la generosidad extravagante, del tipo que no tiene sentido.
TENDRÁS UNA GRAN RECOMPENSA
Dios conoce mi corazón, en toda su fealdad y belleza. En Su verdadero entendimiento, Él me da motivación y fuerza al recordarme por qué amo, hago el bien y presto. No es para tener una sensación cálida. No hacemos esto para que Diciembre sea más festivo. No préstamos para obtener algo a cambio porque si lo hacemos, nos decepcionaremos.
El único que nunca defraudará es Dios. Él sabe que cuando abrimos nuestras manos y corazones para dar sin reservas, nos estamos volviendo más como Él. Nos promete una gran recompensa y luego nos dice cuál será esa recompensa. Seremos “hijos del Altísimo” (Lucas 6:35, NVI). La gran recompensa es volverse familia, como Jesús. Creemos que la recompensa podría ser oro, o satisfacción, o algo que comienza brillante, pero se palidece. Dios nos ofrece una familia perfecta, un hermano (¡Jesús!) y un vistazo del cielo cuando obedecemos.
“PORQUE ÉL ES BONDADOSO
...a los ingratos y malvados.” Ese soy yo. Solía pensar que mis acciones mostraban la bondad de Dios hacia mis enemigos que eran INGRATOS y MALOS. Sabía que yo era parte de la forma en que esas personas experimentaron la bondad de Dios. ¡Mi generosidad en amar a los enemigos, mis buenas obras y mis préstamos y donaciones muestran la bondad de Dios!
Equivocado. Yo soy a veces uno de los desagradecidos y malvados, también. Dios, Tu ya me ofreces el regalo de la vida eterna por lo que hizo Jesús. Tu eres muy bondadoso. ¿La gran recompensa, la oferta de hacerme hijo del Altísimo? Esa oferta es bondadosa. Se le da a alguien desagradecido y malvado por naturaleza: a mi.
Hágalo Algo Personal: Tómese un momento para reflexionar en silencio durante 60 segundos (o más si puede) sobre la bondad de Dios hacia usted. ¿Cómo puede amar, hacer el bien y prestar o dar, no solo a los pobres o amigos, sino a los enemigos? Recuerde, la recompensa de Dios es bondadosa y se la ofrece aun cuando usted (como yo) sigue siendo desagradecido y malvado.
Ore: Amado Dios, muchas gracias por Tu bondad hacia mí. Sé que he sido ingrato y malvado, pero Tú me rescataste y me hiciste tuyo. Ayúdame a usar lo que tengo para amar a los demás, incluso a mis enemigos. Por favor, dame la fuerza, la motivación y la oportunidad para hacer el bien, amar a mis enemigos y dar libremente. En el poderoso Nombre de Jesús, Amén.
Leer: Romanos 5:8; Salmo 82:3-8; Salmo 145:17; Romanos 2:4
Versículo de Memorizar de la Semana: “Queridos hermanos, amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de él y lo conoce. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. Así manifestó Dios su amor entre nosotros: en que envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de él." 1 Juan 4:7-9, NIV