Jueves - CANTA UN CÁNTICO NUEVO


CANTA UN CÁNTICO NUEVO 

Jenna Worsham

Escritura de Hoy: ¡Alabado sea el Señor! Canten al Señor una nueva canción; canten sus alabanzas en la asamblea de los fieles.” Salmo 149:1, NVI

Tema: A veces adoramos cantando canciones familiares; en otras ocasiones, cantamos un cántico nuevo al Señor.

UNA CANCIÓN RECIÉN LANZADA

Hay algo especial en una canción nueva que se convierte en nuestra favorita. En 2023, mientras mi hijo Soren estaba en preescolar, se lanzó la canción *Cornerstone*, de TobyMac con la participación de Zach Williams. Se convirtió en su canción favorita. Cuando íbamos orando de camino a la escuela, a Soren se le ocurrió pedir en su oración: “Por favor, por favor, por favor, que pongan esta canción en la radio, ¡ahora mismo!”. Lo interrumpí para explicarle que, siendo realistas, “Dios no suele hacer cosas como poner nuestra canción favorita cada vez que se lo pedimos”; ¡pero fui interrumpida a su vez por la introducción de *Cornerstone*! Si conocen la canción, sabrán que, antes de que empiece la música, una voz dice: “Ejem... ¿Estás listo, amigo? Vale, sí”. Para deleite mutuo de ambos, su canción favorita comenzó a tocar como respuesta a su oración.

Puede que Dios no haga esto siempre, pero a veces se complace en deleitar a los niños de tres años y en llenar de asombro y humildad a sus madres, a menudo exhaustas. Aunque *Cornerstone* ya no es una canción nueva, se convirtió en un himno que nos transporta de inmediato a las luchas y alegrías de aquella etapa de la vida; un momento en el que, para nosotros, era un cántico nuevo que entonar.

UN NUEVO ESTILO DE CANCIÓN

Aunque creo que la Escritura de hoy nos está animando a cantar literalmente un “cántico nuevo”, eso no siempre encaja con nuestra idea preconcebida de lo que debería ser una canción. Tal vez incluya un estilo de música que normalmente no escogerías para ayudarte a adorar. Si no sueles asistir a Cove Kids, Cove Students o a los Grupos de Cuidado de los martes por la noche en The Cove, descubrirás que la adoración en esos servicios es un poco diferente de lo que estamos acostumbrados a ver el Domingo por la mañana. Cuando ayudé a dirigir la adoración a través de la danza en el Campamento de Cove Kids el verano pasado, fue completamente distinto a estar de pie frente a las habituales sillas azules durante un servicio de fin de semana. Después de un set de tres a cinco canciones, normalmente estaba respirando fuerte, sudando y riéndome.

Quizás nunca hayas cantado junto a un coro tradicional entonando viejos himnos. Un año, durante mi infancia, asistimos a un servicio de Pascua al amanecer, al aire libre, en Las Vegas, Nevada. Me paré junto a mi abuela mientras salía el sol, cantando un viejo himno que yo no conocía, pero que ella, sin duda, sí conocía. Su voz no era perfecta; sin embargo, había fuerza, belleza e historia detrás de ella mientras cantaba con seguridad, de memoria, rodeada por el jardín donde estaba sepultado su esposo. Nunca olvidé haber cantado esa canción —nueva para mí—: un himno familiar con una profunda historia para ella.

NO CANTANDO, PERO AÚN ASÍ UNA CANCIÓN NUEVA

La adoración adopta muchas formas. Yo sé esto porque no todo el mundo puede cantar. Algunas personas pierden el uso de sus cuerdas vocales, o nacen sin que estas funcionen correctamente. Algunas no logran llevar el ritmo. Algunas no son verbales. Aunque la adoración frecuentemente se expresar a través del canto, a veces, por la razón que sea, no podemos cantar. Incluso las personas que no pueden cantar pueden adorar; pueden entonar una canción nueva. Eso significa que, aunque quizá necesitemos intentar cantar algo nuevo si podemos — también podemos honrar a Dios en adoración sin una melodía, sin una voz y aun sin un cuerpo capaz. Sin embargo, si PUEDES cantar por ahora, ¿quizá Dios te está desafiando a intentarlo?

CANTANDO UNA CANCIÓN NUEVA

Con mis disculpas a todos los líderes de adoración a quienes aprecio, me resulta un tanto injusto cuando ellos hablan sobre componer una canción nueva. ¡Para ellos, esa “canción nueva” es un regalo para Dios y para los demás! Cuando escriben o cantan una canción nueva, esta merece ser compartida; podría bendecir a muchísimas personas. En cambio, cuando soy yo quien canta una canción nueva, puedo prometerte que la única persona a la que le agrada es a Dios. He aquí el motivo: no se me da bien. Mi voz no sabe qué rumbo tomar. A veces termino cantando alguna melodía que he escuchado en otro lugar, con unas palabras inconexas que ni siquiera riman. No la escribo. Definitivamente, no la grabo. Y, sin embargo, a veces me llevo una grata sorpresa con lo que surge cuando intento cantarle a Dios en la intimidad. Es una experiencia que me llena de humildad. Es una forma de obedecer. Es adoración.

Hazlo Algo Personal: ¿Te animarías a intentar esto conmigo hoy? Sé que no resulta atractivo para todos. Si para ti es fácil y atractivo, ¡genial! ¡Disfruta de una victoria sencilla! Desearía que fuera fácil para mí, pero no lo es. Aunque tú, al igual que yo, no seas un músico talentoso, intenta cantar una canción nueva. Yo haré esto a solas, probablemente en mi auto, donde nadie más pueda oírme. ¿Qué clase de canción está Dios suscitando en ti? El mejor punto de partida es dar el paso y probar algo diferente. Tal vez alguna de esas otras canciones "nuevas" (una canción que no hayas escuchado antes, un estilo nuevo) sea un mejor punto de partida para ti. Elijas lo que elijas, Dios te está esperando y saldrá a tu encuentro allí.

Ore: Padre Dios, por favor, concédeme la capacidad de cantarte una canción nueva hoy. Tal vez me sienta poco preparado para esto; y, sin embargo, te ofrezco mi adoración, sea esta buena o mediocre, a Ti. Ayúdame a ofrecerte algo digno. Gracias por mi voz, por la música y por la capacidad de adorarte en cada etapa de mi vida. Muéstrame cómo puedo honrarte hoy con una canción nueva. En el nombre de Cristo Jesús, amén.

Lere: Salmos 40:3-5; 33:1-3; 98:1; 96:1-3

Versículo de Memorizar de la Semana: “Que se alegren los fieles por su gloria;que aun en sus camas griten de júbilo.” Salmo 149:5, NVI