Guía para el Discusíon
Esta semana hacemos una pausa, no para presentar una nueva disciplina espiritual, sino para centrarnos en el resultado de la alineación con Dios. Durante las últimas semanas, hemos hablado de la oración y el ayuno como prácticas que nos ayudan a alinear nuestros corazones con Dios. Pero la alineación no es el objetivo final, sino el punto de partida. Cuando nuestros corazones están en calma y entregados a Dios, nos volvemos más conscientes de su guía en nuestra vida diaria. La vida está llena de ruido, opiniones, distracciones y presiones. Aprender a reconocer la voz de Dios nos ayuda a caminar con sabiduría, confianza y paz, incluso cuando las decisiones no son claras. Esta semana exploraremos cómo habla Dios, cómo discernimos su voz y cómo respondemos a su guía.
Qué necesitarás: (Los versículos resaltados a continuación están enlazados para que puedas acceder a ellos fácilmente durante tu tiempo de estudio.)
- Una Biblia o tu aplicación de la Biblia,
- un cuaderno,
- un bolígrafo
- y un resaltador
Inicio
1. Piensa en alguna ocasión en la que recibiste una guía importante, de un padre, un entrenador, un mentor o un amigo. ¿Cómo supiste que podías confiar en su consejo? ¿Qué hizo que escuchar fuera más fácil o difícil? ¿Cómo influye esa experiencia en la forma en que concibes escuchar la voz de Dios?
2. Lean Juan 10:3-5. ¿Qué te llama la atención en la descripción que hace Jesús de las ovejas que reconocen la voz del pastor? ¿Qué sugiere este pasaje sobre la relación, la familiaridad y la confianza a la hora de escuchar a Dios?
3. Lean 1 Reyes 19:11-13. Elías no escuchó a Dios en las señales dramáticas, sino en un suave susurro. ¿Por qué crees que Dios a menudo habla en voz baja en lugar de en voz alta? ¿Qué tipo de "ruido" puede dificultarnos reconocer la voz de Dios hoy en día?
4. Lean Salmo 25:4-5, Santiago 1:5. Según estos pasajes, ¿qué actitud debemos tener al buscar la guía de Dios? ¿Qué papel juegan la humildad y la confianza en el discernimiento de la voz de Dios?
Paso de Acción:
Esta semana, crea intencionalmente un espacio para escuchar.
Dedica de 5 a 10 minutos sin ninguna agenda: sin peticiones, sin listas.
Hazle a Dios esta sencilla oración: "Señor, ¿qué me estás tratando de mostrar en este momento?"
Anota cualquier pasaje bíblico, pensamiento o impresión que concuerde con la Palabra de Dios. Ten paciencia. Escuchar a menudo requiere práctica.
Opcional - Para profundizar: Lean Proverbios 3:5-6. ¿Qué significa confiar en Dios más que en nuestra propia manera de pensar? ¿De qué forma rendirnos a Él nos ayuda a entender con más claridad la dirección que Él nos está dando?